No existen en el mundo dos personas iguales. Cada uno tiene su propia forma de pensar y actuar. Es esa diversidad la que hace que nuestra sociedad evolucione. ¿Cómo sería si no un mundo donde todos pensáramos igual? Nuestros cerebros tienden a utilizar siempre los mismos patrones, por lo que rodearnos de personas parecidas a nosotros reduce nuestro campo de visión. Es importante tener esto en cuenta en la gestión de proyectos y la gestión de equipos. En un equipo de expertos técnicos, nadie será capaz de llevar su promoción de forma satisfactoria. Así, un equipo formado por perfiles complementarios en el que las fortalezas de unos compensen las debilidades de otros facilitará la gestión del proyecto y aumentará sus probabilidades de éxito.

Por tanto, la diversidad del equipo debería contemplar distintas personalidades, competencias y formas de trabajar. Un equipo de personas introvertidas tendrá dificultades para elegir a un líder, mientras que uno de grandes expertos puede generar luchas de poder innecesarias. Si los miembros del equipo cuentan con distintas competencias, esto ofrecerá mayor flexibilidad en la gestion de programas y asignación de tareas. Y distintas formas de trabajar mejorarán la productividad global del equipo.

¿Y qué ventajas proporciona un equipo diverso?

– Mejores decisiones: existen varias formas de atacar un problema. La diversidad de opiniones nos ofrecerá mayor número de soluciones, valoraremos mejor pros y contras, y nos permitirá tomar la decisión más acertada.

– Mayor creatividad: ¿si queremos crear una web, preferiremos un equipo formado por un técnico y un diseñador, o un equipo formado por dos técnicos? Disponer de múltiples puntos de vista y perfiles profesionales aumenta las probabilidades de desarrollar soluciones más creativas e innovadoras.

– Adaptarse al entorno: ¿podemos desarrollar un producto a nivel internacional si todo el equipo tiene el mismo perfil? ¿Cómo vamos a tratar con clientes de distintas culturas si no nos acostumbramos a distintas formas de interactuar en el seno de nuestro equipo?

– Identificación de riesgos: si todo el equipo piensa de forma similar, alcanzarán las mismas conclusiones acerca de los riesgos. Con mayor diversidad identificaremos mayor número de riesgos.

En cualquier caso, no es suficiente con crear un equipo de proyecto diverso. El gestor del equipo debe mantener la diversidad y fomentarla a lo largo de todo el proyecto, animando a la gente a dar su punto de vista, sea cual sea. Debemos crear un ambiente de trabajo en el cual todos se sientan parte del equipo, donde la diversidad sea algo positivo y donde los miembros del equipo se sientan en confianza y no teman el rechazo por expresar su visión personal. Conseguirlo no es fácil, pues los beneficios suelen verse a largo plazo y no todo el mundo está dispuesto o acostumbrado a trabajar con compañeros de distinto perfil. El cambio debe empezar en el gestor del proyecto.

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