estrategia-sistemas-informaciónLa estrategia de sistemas de información debe entenderse como un complemento de la del negocio, contribuyendo a través de la mejor aplicación de la tecnología al refuerzo de los fines y de las ventajas competitivas que se persigan. Como toda estrategia, debe identificar las situaciones futuras en las que uno quiere encontrarse (posiblemente marcando una distancia con la situación actual), definiendo un marco en el que encuadrar los objetivos (coherencia) y proyectando, a través de la planificación estratégica, la dirección adecuada de los movimientos que habrán de ejecutarse para alcanzar dichas metas.

Alinea tus proyectos con la estrategia de tu empresa con ITM Platform, prueba ahora gratuitamente.

No es infrecuente observar empresas con estrategias comerciales, de producto o de distribución bien pergeñadas que, sin embargo, dejan en segundo plano – o delegada en técnicos – la estrategia de sistemas de información.

Es preciso contemplar el beneficio de disponer de una forma sistemática de planificar estrategias de negocio con los sistemas de información adecuados para soportarlas.

La relevancia de contar con una adecuada estrategia de sistemas de información, es decir, la cuota de preocupaciones que su diseño ocupa en la alta dirección, no debería venir únicamente dada por la representatividad del coste de IT sobre el total de la organización: es preciso contemplar el beneficio de disponer de una forma sistemática de planificar estrategias de negocio con los sistemas de información adecuados para soportarlas.

Conceptualmente una estrategia de sistemas de información se compone, de forma similar a cualquier estrategia de negocio, de una componente externa que mira al mercado y la forma en que va a incorporarse a este y otra interna que adapta su organización y medios para alcanzar sus objetivos.

Desde un punto de vista externo, la estrategia de sistemas de información se puede descomponer en:

  1. Ámbito de la Tecnología. De forma análoga al ámbito empresarial del negocio, en el que se toman decisiones relativas a los productos y servicios que se ofertan al mercado, el ámbito de tecnología versa sobre las tecnologías que son críticas para el desarrollo y consolidación del negocio al que da soporte.
  2. Competencias de la Tecnología. Se trata de aquellos atributos de las TI que contribuyen al desarrollo o consolidación del negocio del mismo modo en que lo hacen las competencias que marcan una diferencia comparativa con la competencia en los productos y servicios que la empresa lanza al mercado. Se trata por ejemplo, de la estabilidad, interconectividad, flexibilidad, etc.

Desde un punto de vista interno, tres principales componentes podrían ser:

  1. Arquitectura de las TI. Agrupa a las configuraciones de hardware, software y de comunicaciones sobre las que se definen políticas, reglas y estándares. Análogamente a la infraestructura del negocio, se trataría de la estructura administrativa.
  2. Procesos de TI. Determinan la cartera de aplicaciones que soportan las operaciones del negocio y corren sobre la arquitectura antes mencionada.
  3. Capacidades de TI, pertenecientes a la contratación, formación y desarrollo de las personas que manejan y operan las TI.

Gráficamente se podrían representar estas equivalencias:

externos y internos estrategías negocio de sistemas
En esta serie de artículos, se trata más el punto de vista externo, es decir, Ámbito y Competencias de la tecnología y de cómo pueden ser dirigidas a través de un modelo de gestión.

Prueba ITM Platform gratuitamente

Recibe los últimos blogs en tu buzón