Cuatro manos de color que forman un círculo

 

Ágil es un método flexible de trabajo mediante el cual las empresas pueden facilitar a sus empleados trabajar cómo, cuándo y dónde quieran, con mucha resiliencia y pocas limitaciones, para estimular su trabajo y proveer del valor del “mejor de la case” con la conformidad de sus clientes. Utiliza tecnologías de la información y la comunicación para permitir a las personas adaptar sus necesidades sin tener que ajustarse a las ideas tradicionales de cuándo y cómo deben completarse las tareas. Todo ello se encuentra sustentado por la idea de que el trabajo es una actividad que hacemos, en lugar de ser un lugar al que vamos.

 

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¿Cuáles son los objetivos del trabajo ágil?

El reclamo clave de un modelo de trabajo ágil es que este método da lugar a una situación en la que todos salen ganando. Ofrece muchos beneficios, tanto para los empleados como para los empleadores, que comentaremos a continuación. Se trata de algo más que hacer la vida de las personas más cómoda y flexible: en última instancia, un modelo de trabajo escalable puede llegar a resultados que son difíciles de lograr en entornos de trabajo tradicionales.

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Pero, ¿cuáles son los objetivos y los resultados obtenidos al implementar metodologías ágiles en tu lugar de trabajo?

Mayor adaptabilidad: la organización al completo tiene la capacidad de ser mucho más flexible y responsable ante las necesidades y situaciones de cambio cuando los miembros de un equipo no están ligados a un lugar o a unas horas de oficina fijas. Por ejemplo, si los empleados se encuentran en diferentes zonas horarias, proporcionar horas de atención al cliente o trabajar durante un día entero para entregar un trabajo a tiempo se convierte en una tarea mucho más sencilla.

Productividad del empleado: cuando los negocios miden el rendimiento según la actividad y el resultado, en lugar de medirlo según el tiempo empleado físicamente en un escritorio, los trabajadores se sienten más motivados para emplear su tiempo en tareas importantes para cumplir con los objetivos organizativos, mejorando sus horarios en los momentos en los que su energía y productividad personal están en su nivel más alto.

Según estudios recientes, los empleados sin ubicación fija son más productivos y entusiastas que aquellos que trabajan in situ. Y, cuando los empleados están relajados y comprometidos con su trabajo, se crea un ciclo de retroalimentación que lleva a un alto rendimiento organizativo y capacidad de respuesta: cuando los empleados finalizan más tareas, tienden a estar dotados activamente de dotes de gestión y la empresa entera obtiene beneficios de ese hecho. Agile Training te enseña a aplicar mejor las metodologías ágiles en toda tu organización.

La Red de Empresas para la Igualdad y la Inclusión (The Employers Network for Equality & Inclusion – ENEI en inglés) describe lo siguiente en su guía sobre el trabajo ágil: “En el lugar en el que los trabajadores tienen la autonomía y la capacidad de elegir dónde y cuándo trabajan, se fomenta una cultura que elimina las medidas artificiales del éxito como, por ejemplo, el tiempo y la asistencia, centrándose en el trabajo en sí y en los resultados.”

Además, según el ENEI, no todos los puestos se pueden adaptar a la flexibilidad de las metodologías ágiles. De hecho, la mayor parte de los puestos de trabajo no pueden incorporar esa flexibilidad en ninguna de las 4 categorías siguientes: tiempo, fuente, labor o ubicación/modo de producción.

Beneficios de la gestión de proyectos ágil y de su integración en metodologías híbridas

En los proyectos de webs o apps, las metodologías ágiles se usan, generalmente, para colaborar con nuevos clientes, pero también para acelerar la productividad y mejorar la calidad. Además, la metodología ágil tiene muchas ventajas que ofrecer a la gestión de proyectos.

Presentamos aquí los beneficios más importantes:

Colaboración: la conformidad del cliente es una de las partes más importantes en un equipo de gestión de proyectos ágil. Manteniendo a los clientes actualizados sobre el progreso del proyecto, trabajando en sus comentarios y priorizando el flujo de trabajo según sus peticiones asegurará que el cliente esté satisfecho. Un software de gestión de equipos también puede ayudar en este proceso.

Ahorro de tiempo: en un proyecto ágil, el equipo divide el proyecto en pequeños “sprints” (como las carreras de velocidad y poca distancia), que tienen que estar terminados en aproximadamente dos semanas. Este método ayuda al equipo a priorizar las tareas pequeñas e importantes y a entregarlas así en el menor tiempo posible. El tiempo ahorrado se puede emplear en tareas secundarias que mejoren la calidad del producto.

Resultados más rápidos: tras cada sprint y antes de pasar al siguiente, el equipo se tomará un descanso para comprobar su trabajo y arreglar cualquier error, recoger los comentarios de los clientes y aplicar los cambios necesarios. Ágil no se centra únicamente en el desarrollo rápido, sino que también pretende maximizar la calidad.

Altamente flexible: con ágil, nunca es demasiado tarde para los cambios. Cuando un cliente solicita una modificación importante en el diseño del producto o en la arquitectura de la información, el equipo trabajará en pequeñas iteraciones de una versión mínimamente viable con las nuevas características. Sin embargo, las peticiones de cambio en la última etapa de la producción pueden destrozar un proyecto en cascada.

Metodologías híbridas: combinación de cascada y ágil

Ágil y cascada son visiones muy conocidas de la gestión del desarrollo de software.

Mientras que la gestión de proyectos predictiva sigue un desarrollo repetitivo y es flexible, la gestión de proyectos ágil sigue un proceso de desarrollo paso a paso y necesita una planificación meticulosa. Las metodologías híbridas explotan las fortalezas de ambas para conseguir atender a un calendario de proyecto predefinido donde la gestión de las tareas sigue una filosofía más distribuída.

Alrededor del 23% de las empresas han experimentado que, al usar principios de ambos enfoques, las ventajas son mayores que al elegir uno de los dos. La  combinación de modelos de gestión de proyectos en cascada tradicional con principios ágiles se denomina una “metodología híbrida”.

Entre los que más adoptan ágil, se encuentran los desarrolladores de software. Sin embargo, para elaborar presupuestos, planificar y configurar el hardware, cascada funciona mejor. Además, al integrar prácticas ágiles en procesos de trabajo tradicionales en cascada, las empresas pueden entregar proyectos de éxito antes. Por ejemplo, la planificación del proyecto se realiza en sprints, la comprobación se puede integrar en el propio desarrollo y la retroalimentación se puede hacer de forma regular. Puedes hasta modificar el método en cascada, organizando retrospectivas que usan tablas Kanban hacia un modelo híbrido.

Es importante puntualizar que la elección de las características del marco híbrido puede variar según el proyecto. Los marcos híbridos no solo incluyen el uso de ambos enfoques según la fase en la que se encuentre el proyecto, sino que también incluyen opciones para adoptar prácticas ágiles en procesos en cascada.

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