La dirección por objetivos ha muerto, ¡Viva la dirección por proyectos!
A lo largo del tiempo y con los cambios producidos en las empresas y en sus metodologías, hemos descubierto que la dirección por objetivos es insuficiente. En la dirección por proyectos, cada proyecto se conecta con los objetivos y los beneficios empresariales que se desean alcanzar haciendo que el resultado del proyecto sea un objetivo de la empresa, o un factor necesario para alcanzarlo.